Todo ser humano es un microcosmos dentro de sí mismo. Es un universo de células, cada uno con su propia inteligencia individual. La salud de nuestras células depende de las vibraciones que recibe de nosotros en forma de pensamientos, emociones y sentimientos.
Lo que los sentidos humanos perciben como materia, no es más que campos electromagnéticos resonantes, interrelacionados e interpenetrados, pero ciertamente una manifestación densa de SONIDO.
La materia fue creada a partir de la vibración. Esa es la Vibración del AUM (OM), una corriente de una fuerza vital o Purusha.
Hay muchas teorías dentro de la física cuántica, pero desde mi limitado entendimiento, contemplo que toda la materia es, en última instancia, vibración. Entiendį que el cuerpo es una forma de onda compleja, y que es la suma total de muchas ondas o vibraciones más pequeñas, que en su origen se inició por una frecuencia tan en equilibrio que desencadenó todo lo que creemos ser aunque sea inconsistente dentro de una virtual consistencia.
La ciencia védica ha sostenido que: “todas las formas de vida son vibraciones de un campo subyacente, lo que significa unidad”. Desde este punto de vista, la salud es el estado integrado y equilibrado de todas las vibraciones que percibe el ser humano, mientras que la enfermedad se ve como una falta de equilibrio de las frecuencias fundamentales que constituyen el cuerpo.
Los sonidos védicos descritos en los Veda y las enseñanzas de los mismos me llevan  a entender que si la materia es sonido y emite sonido, aunque estos sonidos están más allá de nuestro limitado sentido físico del oído. Nuestros cuerpos físicos, por lo tanto, también son campos electromagnéticos resonantes, al igual que nuestras auras, y ambas generadas por los átomos en los que estamos.
Permíteme en esta mañana que centré mi pensamiento antes de meditar en un sonido de 432 Hz qye utilizo no sólo para mí sino para las clases de yoga integral con el fin de sintonizar el cerebro con la frecuencia del universo para un mayor bienestar, ya que al escucharlo disminuye la actividad de los sentimientos en estado de estrés y ansiedad y, a su vez,  ayuda a una  curación natural y una conexión más profunda con todos lo que te rodea abriendo los canales más sutiles para ectivarte en el presente.

Es hora de sintonizarte con el latido del corazón del planeta.

Con Amor, Maheshwari 💛🌻