Beneficios físicos anatómicos:

Tonificación de los músculos en varios niveles del cuerpo ocurre durante esta postura. La parte inferior de la espalda, la cadera, los muslos, el abdomen, el pecho, los hombros, el cuello, los isquiotibiales, la pelvis y las pantorrillas. La tonificación de estos músculos se suma a la tonificación general de todo el cuerpo exterior.

Beneficios Órganos Vitales:

A medida que los músculos abdominales, los órganos abdominales internos son estimulados. Los jugos digestivos se segregan bien dando lugar a una buena digestión, el páncreas, el hígado y el riñón reciben un masaje extra, mejorando así el funcionamiento de estos órganos.

Los músculos pélvicos se estiran y tonifican dando lugar a un sistema reproductivo mejorado.

Los músculos del tórax debido a la expansión dan lugar al buen funcionamiento de los pulmones y al correcto funcionamiento del corazón.

El estiramiento del cuello deja espacio para equilibrar las glándulas tiroides.

Reduce cualquier forma de irritación de la parte inferior de la espalda, calambres en las piernas y, por lo tanto, cuida el nervio ciático, la rigidez del cuello se reduce, puede curar las migrañas ya que la mejora de la digestión ocurre con una práctica estable y profunda de ésta asana.